Muchas de las personas que padecen de fobias o trastornos de pánico le "tienen miedo al miedo", es decir se preocupan de cuándo les va a dar el siguiente ataque de pánico.El miedo a sufrir más ataques de pánico puede hacer que la persona lleve una vida bien limitada.
Las personas que tienen ataques de pánico mayormente comienzan a evitar las cosas o situaciones que creen provocar sus ataques y dejan de hacer las cosas que antes hacían o dejan de ir a los lugares que antes frecuentaban.

Cierre los ojos y piense que entra a un elevador y de repente su corazón comienza a palpitar aceleradamente y quiere salir de su pecho, siente un dolor en el pecho, comienza a sudar frío y siente que el elevador se va a caer y estrellarse contra el suelo.
Ahora piense que está manejando hacia su casa después de ir al supermercado y de repente todo parece estar fuera de control. Siente bochornos,todo a su alrededor se vuelve borroso, no sabe en donde está y siente que se está muriendo.

¿Qué es lo que le pudiera estar pasando en estas dos situaciones?
Lo que le puede estar sucediendo es un ataque de pánico, una respuesta de pánico incontrolable ante situaciones normales y comunes que no representan peligro alguno.
Los ataques de pánico pueden indicar que alguien sufre del trastorno de pánico.

¿Qué es el trastorno de pánico?
Se dice que las personas que sufren cuatro o más ataques de pánico en un período de cuatro semanas sufren del trastorno de pánico.
Para que se le diagnostique trastorno de pánico, la persona debe sentir por lo menos cuatro de los siguientes síntomas durante un ataque: sudores, bochornos o escalofríos, sensación de ahogo, palpitaciones aceleradas, dificultad para respirar, temblores, dolor en el pecho, sensacióón de desmayo, adormecimiento de las extremidades, náuseas, desorientación o sensación de morir, de que está perdiendo el control o perdiendo la razón.
Los ataques de pánico pueden sucederle a cualquiera y pueden ser causados por desequilibrios químicos u hormonales, drogas o alcohol, estrés u otros eventos. La gente muchas veces los confunde con ataques cardíacos, enfermedades del corazóón o problemas respiratorios.