Las personas con fobias suelen saber que sus temores no tienen fundamentos, pero por lo general huirán de él y tratarán de hacer todo lo posible para evitar el objeto de su temor.
Quisiera darle las gracias a Richard por su comentario y espero haber podido aclarar su duda. Richard, si descubristes que tu temor a el fuego es una fobia, a este tipo de fobia se le llama arsonfobia.
Prontamente estaré escribiendo más sobre el tema y tratamientos de esta enfermedad.

Tipos De Fobias

Las fobias se dividen en categorías de acuerdo con lo que la causa y la elusión.

Agorafobia:
La agorafobia es el temor a encontrarse en situaciones en las cuales la persona no puede obtener ayuda o no puede escapar. Casi siempre involucra el temor de cruzar la calle o de encontrarse en espacios abiertos o públicos, particularmente si estos tienden a estar atestados. Algunos ejemplos son las tiendas, iglesias, elevadores o simplemente una calle concurrida.
Las personas con agorafobia suelen evitar las situaciones que temen, llegando a veces al extremo de no dejar su propio hogar sin la compañía de un familiar o un amigo. Este trastorno puede entorpecer enormemente las actividades cotidianas.

Fobia social:
Las fobias sociales hacen que la persona tenga miedo de ser vista o humillada mientras realiza una actividad social. Pero esto va mucho más allá del nerviosismo o la tensión normal frente a estas situaciones. Las fobias sociales son temores irracionales y las personas que sufren este trastorno suelen evitar las situaciones a las que temen.
La fobia social más común es el temor a estar frente a otras personas, como en el caso de un discurso o actuación. Pero algunas veces las actividades más normales o rutinarias -comer, escribir un cheque, e incluso las relaciones sexuales- pueden ser una fuente de temor. Por lo general, los agorafóbicos temen, y tratan de evitar, las situaciones donde es necesaria la interacción con otras personas. Como otros trastornos de ansiedad, la agorafobia puede incapacitar enormemente a la persona que la padece.

Fobias específicas:
Las fobias específicas suelen ser temores a objetos o situaciones particulares. La fobia simple más común es el temor a los animales, como perros, víboras, ratones o insectos. Otras fobias específicas comunes son el temor a las alturas, el miedo a volar en avión y el miedo a los lugares cerrados.
La mayoría de las fobias específicas se desarrollan en la infancia pero con el tiempo desaparecen por sí solas, como en el caso del miedo a la oscuridad. Si una fobia continúa en la edad adulta, por lo general, la única solución es el tratamiento. Como en el caso de otras fobias, las fobias específicas pueden evitar que las personas lleven una vida normal. Pero el nivel de discapacidad casi siempre está determinado por cuan tan a menudo el objeto de la fobia aparece en la vida de la persona.